Un cliente se sienta, el camarero está ocupado en otra mesa y lo primero que quiere es la carta. Después viene la contraseña del wifi. Al final, quizá una reseña rápida. Tres códigos QR pequeños en la mesa se encargan de las tres cosas y, con los materiales adecuados, se siguen escaneando después de un mes de limpiar mesas.

El código de la carta: enlaza a una página que controles

Una carta con código QR no es más que un enlace. El código abre una página web y esa página muestra tu carta. Crea el código en el generador principal pegando la dirección de esa página.

El enlace importa más que el código. Un código creado aquí es estático: nunca caduca, pero no puedes cambiar adónde apunta después de imprimirlo. Los precios y los platos cambian, así que no enlaces a un archivo que vayas a sustituir por otro con un nombre nuevo. Haz que el código apunte a una página que controles, como turestaurante.com/carta, y actualiza esa página cada vez que cambie la carta. Los códigos impresos siguen funcionando.

En el móvil, importan unas cuantas cosas:

  • Una página web normal es mejor que un PDF. Un PDF de tu carta impresa obliga a los clientes a pellizcar y hacer zoom.
  • Que cargue rápido. Las fotos grandes al principio lo ralentizan todo con datos móviles.
  • Pon los alérgenos y los precios en la página, no detrás de otro clic.
  • Usa una dirección corta. Los enlaces cortos generan códigos más sencillos, que se escanean con más facilidad cuando se imprimen en pequeño.

Mantén una carta impresa

No todo el mundo quiere el móvil en la cena: batería agotada, mala vista, sin datos o, sencillamente, preferencia por el papel. Ten cartas impresas y deja que el personal las ofrezca con naturalidad. El código es una comodidad, no un obstáculo.

El código del wifi: se acabó deletrear contraseñas

El generador de códigos QR de Wi-Fi guarda el nombre de tu red y la contraseña en el código. Los clientes lo escanean con la cámara del móvil y se conectan a la red sin escribir nada. Los iPhone y la mayoría de los Android leen estos códigos con la cámara integrada.

Dos cosas que debes prever:

  • Usa una red de invitados. Cualquiera que escanee el código impreso puede conectarse, así que da a los clientes su propia red, separada de la que usan tu caja registradora y los ordenadores de la oficina.
  • Una contraseña nueva necesita un código nuevo. La contraseña se guarda en el propio código. Si la cambias, imprime códigos nuevos ese mismo día.

El código se crea en tu navegador, así que la contraseña nunca se envía a este sitio. El diseño de impresión también puede mostrar el nombre de la red y la contraseña en texto normal para los clientes cuyo móvil no escanee.

El código de reseñas: en la carpeta de la cuenta, no en la carta

Pedir una reseña durante los entrantes es demasiado pronto. Pídela cuando llegue la cuenta. Crea un código con el generador de códigos QR para reseñas de Google y ponlo donde los clientes lo vean mientras esperan para pagar: en la carpeta de la cuenta, en una tarjetita que acompañe al tique o en la parte de atrás de la tarjeta de mesa.

Usa palabras sencillas: «Cuéntanos qué tal lo hemos hecho» o «¿Te ha gustado tu visita? Déjanos una reseña». Las normas de Google no permiten dar recompensas por las reseñas, así que nada de postre gratis a cambio, y no entregues la tarjeta solo a las mesas que parecen contentas. Dásela a todo el mundo. La guía del código QR para reseñas de Google explica cómo encontrar tu enlace de reseñas.

Una mano sostiene un móvil junto a una pegatina con un código QR en la mesa de una terraza bajo un toldo

Dónde poner los códigos en la mesa

Tarjetas de mesa

Una tarjeta de mesa es una cartulina doblada que se sostiene sola, se lee desde los dos lados de la mesa y es fácil de cambiar. Todos los generadores de este sitio tienen un botón Imprimir con un diseño de tarjeta de mesa: elígelo, añade un titular como «Carta» o «Wi-Fi gratis», imprime, dobla por la línea y colócala en la mesa. Una misma tarjeta puede llevar el código de la carta en un lado y el del wifi en el otro.

Pegatinas que resisten la limpieza

Las pegatinas se quedan en su sitio. El cuadro de impresión tiene un diseño de pegatinas que llena una hoja con códigos y líneas de corte. Algunos consejos para que duren:

  • Usa papel adhesivo de vinilo resistente al agua, o protege las pegatinas de papel con una lámina transparente mate. Las mesas se limpian muchas veces al día.
  • Mate, no brillante. El plastificado brillante refleja las luces del techo y puede ocultar parte del código.
  • Ponlas en una esquina, no donde se deslizan los platos y los vasos.
  • Ten repuestos y cambia las pegatinas rayadas.

Terraza y luz exterior

Al aire libre, los reflejos y las sombras dan problemas. El sol sobre una superficie brillante oculta el código, y una sombrilla puede proyectar una sombra dura sobre la mitad. Elige materiales mates, orienta las tarjetas de mesa de espaldas al sol directo y haz pruebas a mediodía y por la noche con las luces de la terraza encendidas. Mantén el código oscuro sobre un fondo claro; los códigos claros sobre fondo oscuro quedan elegantes, pero a muchos móviles les cuesta leerlos.

A qué tamaño imprimir

La guía de impresión tiene una regla sencilla: el código debe medir al menos una décima parte de la distancia de escaneo, y nunca menos de 2 cm. Un cliente escanea un código de mesa a unos 40–60 cm, así que:

  • Tarjeta de mesa o carta: 5–7 cm de ancho.
  • Pegatina en la mesa: al menos 4–5 cm. Las pegatinas más pequeñas ahorran espacio, pero se escanean peor con poca luz.
  • Póster en la entrada, leído desde un par de metros: 20 cm o más.

Deja el borde blanco alrededor del código. Necesita un margen despejado de aproximadamente el ancho de cuatro de sus cuadraditos. Recortarlo es el motivo más habitual por el que fallan los códigos impresos. Imprime al 100 % («Tamaño real»), no con «Ajustar a la página».

Errores que debes evitar

  • Enlazar a un archivo al que cambiarás el nombre. Los códigos dejan de funcionar el día que subes «carta-nueva.pdf».
  • Un solo código para todo. Un código por función es más fácil que una página llena de enlaces en la que los clientes tienen que buscar.
  • Demasiado estilo. Un logo o un diseño en color están bien, pero fíjate en el aviso de la vista previa del generador, que te indica cuándo un estilo hace que el código sea difícil de leer.
  • No probar. Imprime una copia, ponla en una mesa de verdad y escanéala con dos o tres móviles antes de imprimir cincuenta.
  • No tener plan B. Donde hay poca cobertura, el código de la carta no sirve de nada. Ten cartas de papel a mano.

Lista de comprobación

  • Página de la carta en una dirección que controles, rápida en el móvil
  • Cartas impresas disponibles para los clientes que las prefieran
  • Red wifi de invitados independiente y su código
  • Código de reseñas en la carpeta de la cuenta o en una tarjeta con el tique, con palabras sencillas y sin recompensas
  • Tarjetas de mesa o pegatinas mates resistentes al agua, con códigos de 5–7 cm
  • Borde blanco intacto, impreso a tamaño real
  • Probado con varios móviles, dentro y en la terraza